Vista desde el espacio sideral, la Tierra es el “planeta azul”, donde predomina el agua.

De hecho, el agua cubre casi el 70 por ciento de nuestro planeta.

Pero, no obstante que nuestros recursos hídricos pueden parecer inagotables en realidad son muy pequeños.

La mayor parte del agua de la Tierra se encuentra en los océanos.

Esta agua salobre no es apta para el consumo humano, a menos que esté desalinizada, un proceso de alto costo.

La mayor parte del agua dulce restante se encuentra también fuera del alcance—la mayoría de ésta se encuentra congelada en glaciares permanentes y capas heladas.

Increíblemente, en un planeta cubierto con agua, menos del 1 por ciento es apto para el consumo.

Agua en movimiento

El agua está constantemente en movimiento.

En un ciclo interminable impulsado por el sol, el agua se eleva de la superficie de nuestro planeta hacia la atmósfera, y vuelve a caer en la Tierra en forma de lluvia o nieve.

Este ciclo hidrológico rellena los lagos, ríos y acuíferos de la Tierra.

Proporciona agua dulce esencial, de la cual dependen miles de millones de personas.

Variabilidad del agua

El ciclo hidrológico puede ser irregular y poco fiable.

Algunas estaciones pueden proporcionar abundantes recursos hídricos, pero los ríos se pueden secar en otras épocas.

La variabilidad de la naturaleza puede hacer que la dependencia de las fuentes de agua superficiales sea una proposición muy riesgosa—particularmente en las regiones más áridas de la Tierra.

En la India, la práctica tradicional de recolección de agua pluvial se utiliza en los techos de las escuelas rurales para reforzar el suministro de agua.

Esta práctica ayuda a las comunidades a enfrentar de alguna manera la variabilidad anual de una sola estación lluviosa con mozones en un año civil principalmente seco.

Renovabilidad del agua subterránea

Los depósitos de agua subterránea llamados acuíferos contienen la mayoría del agua dulce accesible que es apta para el consumo.

Muchos acuíferos se recargan por vía natural, cuando el agua en la superficie se infiltra en el suelo después de ocurrir precipitaciones pluviales copiosas.

Pero otros acuíferos en climas áridos no se recargan.

El acuífero de Nubia en el norte de África es uno de tales acuíferos.

El proyecto Gran río hecho por la mano del hombre en Libia está explotando este recurso para llevar el agua hasta comunidades áridas.

El acuífero se cargó hace decenas de miles de años, durante la última edad de hielo.

Debido al clima seco del área, el acuífero ya no se puede recargar.

Lo cual significa que, cuando el agua se acabe, se habrá terminado para siempre.

Recursos compartidos

El uso del agua y el acceso a la misma ha sido una fuente ancestral de conflictos del hombre, y las fuentes de agua están escaseando cada vez más, mientras la población mundial va en aumento.

El Río Nilo, el cual es compartido por 10 naciones independientes, es un buen ejemplo de un recurso compartido.

Este importante recurso debe ser administrado en el ámbito internacional >para evitar el conflicto y beneficiar a las personas que dependen de él.

Afortunadamente todas las fuentes de agua natural, superficiales y subterráneas, pueden ser manejadas para enfrentar la variabilidad estacional y proteger la cantidad y calidad de los recursos hídricos.

La protección y conservación de este precioso recurso comienza en la fuente.

Solamente mediante el entendimiento del origen de nuestra agua podremos administrarla, para aprovecharla al máximo y hasta la última gota.