Las fuentes de agua pueden ser variables y poco fiables. La fiabilidad del agua puede variar según la estación, según el año y según la ubicación. En algunas áreas, llueve principalmente durante las estaciones de monzón, y dejan condiciones de sequía en otras temporadas del año. La variabilidad del clima en gran escala como ocurre con la influencia de El Niño y La Niña puede significar que un año sea húmedo y el siguiente sea seco.
La cantidad de agua en los ríos y lagos pueden ser también poco fiables. Algunos ríos solamente fluyen durante parte del año, dejando un lecho de río seco y ninguna fuente local de agua. Los ríos y lagos se pueden secar también por la sobreexplotación.
En el hogar, la fiabilidad del sistema de distribución que suministra agua a las personas es esencial para mantener la cantidad. Si las tuberías están rotas o solamente hay disponible un servicio intermitente, se afecta la cantidad de agua potable.
A menudo la poca fiabilidad del agua superficial se puede compensar mediante el uso de agua subterránea. Sin embargo, si las fuentes de agua subterránea se agotan con demasiada rapidez, o no se están recargando con éxito ya sea por medios naturales o mediante procesos artificiales, se afecta la cantidad de agua potable.